El magnesio se ha convertido en uno de los suplementos más populares para dormir mejor, reducir los calambres, combatir el cansancio o controlar el estrés. En redes sociales aparece casi como una solución universal, pero la realidad es más matizada. Es un mineral imprescindible para el organismo y corregir una deficiencia puede ser importante; eso no significa que todas las personas necesiten tomarlo en cápsulas.
¿QUÉ HACE EL MAGNESIO?
Participa en cientos de reacciones enzimáticas relacionadas con la producción de energía, las proteínas, el funcionamiento muscular y nervioso, la glucosa, la presión arterial, los huesos y el ritmo cardíaco. La mayor parte se encuentra en huesos y tejidos blandos; menos del 1 % circula en sangre. Por ello, una analítica normal no siempre describe por sí sola todas las reservas.
PRIMERO, LOS ALIMENTOS
Las semillas de calabaza, chía y sésamo; almendras y anacardos; garbanzos, lentejas y judías; verduras de hoja verde; cereales integrales y cacao puro son buenas fuentes. Los alimentos aportan además fibra y otros nutrientes. En personas con riñones sanos, el exceso alimentario suele eliminarse; los problemas por sobredosis se relacionan principalmente con suplementos, laxantes y antiácidos.
¿QUIÉN TIENE MAYOR RIESGO?
La deficiencia grave por una dieta baja es poco frecuente en personas sanas. El riesgo aumenta con enfermedad de Crohn, celiaquía, diarrea crónica, diabetes tipo 2 mal controlada, edad avanzada, dependencia del alcohol o algunos medicamentos. La carencia puede producir cansancio, debilidad, hormigueos, contracciones musculares y alteraciones cardíacas, pero estos síntomas tienen muchas causas y no permiten autodiagnosticarse.
MAGNESIO PARA DORMIR
Aunque existe una explicación biológica plausible, la evidencia clínica sigue siendo limitada. Una revisión de 2021 encontró solo tres ensayos con 151 adultos mayores. Sugirió una reducción del tiempo necesario para dormirse, pero los estudios eran pequeños, tenían riesgo de sesgo y ofrecían evidencia baja o muy baja. El NCCIH considera que no hay investigación rigurosa suficiente para determinar su eficacia contra el insomnio.
Si el insomnio dura semanas, provoca somnolencia diurna o se acompaña de pausas respiratorias, ansiedad o depresión, conviene investigar la causa. La terapia cognitivo-conductual para el insomnio y la higiene del sueño tienen mayor respaldo.
CALAMBRES MUSCULARES
Una deficiencia real puede afectar al músculo, pero el suplemento no soluciona todos los calambres. La revisión Cochrane actualizada concluyó que es poco probable que produzca un beneficio clínicamente relevante en los calambres idiopáticos habituales de adultos mayores. En el embarazo y otros grupos hay mayor incertidumbre.
PRESIÓN ARTERIAL
Algunos estudios observan reducciones pequeñas de la presión en determinados grupos, especialmente cuando la ingesta era baja. Esto no convierte el suplemento en sustituto de antihipertensivos, ejercicio, control del peso o una dieta saludable.
FORMAS Y ETIQUETAS
El citrato, cloruro, lactato y aspartato suelen absorberse mejor que el óxido. Una absorción mayor no demuestra que una forma sea mejor para el sueño o el estrés. Hay que fijarse en el magnesio elemental. Algunas sales producen diarrea, que no debe confundirse con una “desintoxicación”.
PRECAUCIONES
Los efectos adversos frecuentes son diarrea, náuseas y dolor abdominal. Las dosis muy altas pueden causar hipotensión, debilidad, dificultad respiratoria y arritmias. El riesgo aumenta con insuficiencia renal.
El magnesio puede interferir con tetraciclinas, quinolonas y bisfosfonatos. Algunos diuréticos cambian sus niveles y el uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones puede reducirlos. Consulta antes si tienes enfermedad renal, estás embarazada, tomas medicamentos o quieres administrárselo a un niño.
CONCLUSIÓN
El magnesio es esencial, pero eso no significa que más sea mejor. Priorizar alimentos ricos en el mineral es razonable. Los suplementos tienen sentido ante una deficiencia, un riesgo concreto o una indicación profesional. Para el sueño y los calambres, la evidencia es limitada o depende del grupo estudiado.
AVISO MÉDICO
Este contenido es informativo y no sustituye la evaluación de un médico, farmacéutico o dietista-nutricionista. No inicies suplementos ni modifiques tratamientos prescritos basándote únicamente en este artículo.
FUENTES
NIH Office of Dietary Supplements:
https://ods.od.nih.gov/factsheets/Magnesium-DatosEnEspanol/
NCCIH:
https://www.nccih.nih.gov/health/in-the-news-magnesium-supplements-for-sleep-disorders
Revisión sobre magnesio e insomnio:
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33865376/
Revisión Cochrane sobre calambres:
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32956536/







